Dos artistas han decido mostrar su talento en la calle, y animan a los transeúntes con sus melodías y sus simpáticas representaciones.
Desde que Lladró diera vida, en 1969, a su primer payaso, numerosos compañeros de pista han seguido sus pasos. Convertidos en delicadas piezas, clownes con chistera o bombín, peluca de colores o calva postiza, con guantes, tirantes, bombachos o calzones, han hecho las delicias de su público en todos los rincones del mundo.
Pertenece a la Colección Utopía de Lladró.