La cocción en el horno
Finalmente, la escultura es sometida a la prueba de fuego: cerca de 24 horas en el horno a más de 1300º C. La porcelana vitrifica, el barniz cristaliza y los verdaderos colores Lladró, que hasta ahora permanecían ocultos, salen a la superficie.
Una vez concluido el proceso de elaboración, la escultura pasa por diversos controles de calidad. La mayoría de las piezas llegan perfectas al final del proceso, pero aquellas que no cumplen los estándares de calidad Lladró son destruidas.
Un amplio equipo de artistas contribuye a crear las esculturas Lladró, haciendo que cada pieza sea única: pintores, ornamentadores, artistas de flores… Todos ellos aportan su conocimiento y experiencia para la consecución de una obra de la máxima calidad artística y técnica.